«La mente sistémica es la capacidad de ver interconexiones en lugar de simplemente eventos aislados.»
Peter Senge
El enfoque sistémico se refiere a la forma en que se analizan y abordan los problemas en una empresa. En lugar de ver un problema como algo aislado, el enfoque sistémico se centra en cómo se relaciona con otros elementos del sistema empresarial en el que se encuentra.
Un ejemplo de cómo se aplica el enfoque sistémico en una empresa es en la gestión de inventarios. Si una empresa está experimentando un problema de inventarios excesivos, en lugar de simplemente reducir la cantidad de pedidos, el enfoque sistémico se centra en cómo el problema se relaciona con otras áreas de la empresa, como la planificación de la producción, la gestión de relaciones con proveedores y la estrategia de ventas. Al abordar el problema desde una perspectiva sistémica, se pueden identificar y tratar las causas subyacentes del problema, lo que puede llevar a una mejor gestión de inventarios y una mayor eficiencia en la empresa.
El enfoque sistémico también se aplica en la toma de decisiones estratégicas. En lugar de centrar la atención en un problema específico, se consideran cómo los diferentes elementos de la empresa interactúan entre sí y cómo un cambio en una parte del sistema puede afectar al resto.
En resumen, el enfoque sistémico es una forma de abordar los problemas en una empresa que se centra en cómo los diferentes elementos de un sistema interactúan entre sí. Al considerar las interconexiones entre los diferentes elementos del sistema, se pueden identificar y tratar las causas subyacentes de un problema, lo que puede conducir a soluciones más efectivas y duraderas y mejorar la eficiencia y productividad de la empresa.
